domingo 8 de noviembre de 2009

El Profeta Pavón anuncia su marcha

Santiago Pavón en su salsa (web municipal). La fotografía merece un análisis semiótico.

El profeta Santiago Pavón, concejal de IU en el Ayuntamiento de Cáceres anunció hace unos días que no se presentará de nuevo a las elecciones. ¿Para qué? Todo el daño que podía haber hecho a los restos de IU (del antiguo partido comunista ya ni se dan funerales de recuerdo) ya lo ha hecho: ha cumplido su cometido. En marzo de 2010, unos cuantos escindidos de IU (con algún profeta naciente, ¡qué se le va a hacer!) realizarán su congreso constitutivo.
Pavón ha pasado por el Ayuntamiento de Cáceres como un tren circulando en perpendicular a las vías, arrastrando a su paso todo lo peor que una persona que se dedica a la cosa pública, sin dejar detrás ninguna simiente de la que broten nuevos impulsos.
Su histrionismo, su pose dogmática, dictatorial, hablando ex-cátedra desde la cátedra de la ignorancia las más de las veces. Su presencia en comisiones de trabajo sin haberse leído siquiera el orden del día, ni cuando era él el que convocaba. Sin preparar los temas, tirando de un viejo manual del partido comunista encontrado entre escombros derruidos.
Su apropiación indebida del concepto de izquierda, igual, simétrico, a la apropiación indebida que hace la derecha del concepto de España (los extremos se tocan, y en el ayuntamiento de Cáceres, los extremos conforman la misma yunta) le llevan a considerarse salvapatrias.
Pocas veces ha pasado por el ayuntamiento de Cáceres un concejal con menos capacidad de trabajo (la productividad aportada es mínima, aunque diga que ha echado muchas horas: estar no es lo mismo que producir, dar ruedas de prensa no es lo mismo que producir, tener un periodista de cabecera, no es lo mismo que producir).
Pavón el Profeta Talibán anuncia que no volverá a presentarse a las elecciones. ¿Lo hace sólo o en compañía de otros? ¿Los "dirigentes" de IU en Cáceres y Extremadura que lo han mantenido haciendo de clown del PP también anunciarán que no se presentan?
Vale.

jueves 5 de noviembre de 2009

Sistema SITEL: las mentiras de Mariano

El Partido Popular de Mariano,Esperanza y demás secuaces (no se merecen otro nombre), inmerso en graves peleas internas, espionajes, descalificaciones personales... se dedica ahora a rizar el rizo: mienten aunque ello demuestre que son unos incompetentes (algo que ya sabíamos).
Mariano "El Pasmado" (¿no os recuerda a Gabino Diego en El Rey Pasmado?) ha ordenado a sus pocos fieles que ataquen al Gobierno diciendo que Rubalcaba utiliza un sistema de escuchas telefónicas, el SITEL, para espiar. Dicen que esa tecnología es inconstitucional.
El SITEL lo contrató Mariano Rajoy a la multinacional Ericsson. El SITEL, una vez comprado por el gobierno del PP, fue puesto en funcionamiento por un tal Acebes. Con Mariano El Pasmado y con Acebes estaba una tal María Dolores de Cospedal. Estos chicos del PP tienen mala memoria, tienen muy poca conciencia y, sobre todo, no tienen vergüenza. Ninguna vergüenza, ni con zapatos planos ni con zapatos de tacón.
El SITEL es un sistema que funciona solamente con control judicial. Y a Mariano El Pasmado le habría gustado ser él que apretara el botón de "on" para conocer de qué se habla en el despacho que está a su lado. En el despacho de Bárcenas, en el de Ricardo Costa, en el de Camps, en el de Esperancita... en todos aquellos sitios donde se cachondean de él.
Vale.

sábado 24 de octubre de 2009

Defensa nacional y derechos privados

Cuando está a punto de finalizar, según parece, el procedimiento para la aprobación definitiva del Plan General Municipal de Cáceres, se estudia el informe del Ministerio de Defensa, vinculante según establece la disposición adicional segunda de la Ley 8/2007, de Suelo, y en los medios de comunicación escritos (Diario HOY, del Grupo Vocento, y El Periódico Extremadura, Grupo Z) se trata la información desde una perspectiva que induce a los lectores a sacar conclusiones equivocadas. Es probable que el tratamiento periodístico requiera alguna economía de datos, pero no puede transmitirse la sensación de que Defensa actúa desde la arbitrariedad, porque no sería lógico.
En otras entradas de este blog he comentado que las noticias relacionadas con asuntos de la Defensa Nacional no tienen un tratamiento correcto (por ejemplo, la misión en Afganistán, o la sentencia del asesino de Carlos Palomino) por una falta de pedagogía pública en estos asuntos, por la falta de preparación de muchos líderes políticos (y sociales) en esta materia y, especialmente, por una aversión social hacia las fuerzas armadas como consecuencia de su identificación con la dictadura franquista.
En el caso de las limitaciones que el Ministerio de Defensa puede establecer en algunos espacios, y que, como el caso de Cáceres, afecta a desarrollos urbanísticos (y a intereses económicos importantes, no se olvide), el tratamiento de la información ha de tener un componente pedagógico y, sobre todo, que los periodistas conozcan las normas.
Seguramente, a los autores de las informaciones publicadas en el día de hoy les será más sencillo plantear que esas limitaciones vienen impuestas desde el franquismo y, por tanto, desde la arbitrariedad, que conocer que las leyes orgánicas que rigen la acción del Estado en materia de Defensa Nacional, la de 1980 y la vigente, de 2005, facultan al Estado para establecer limitaciones sobre los "derechos sobre los bienes propiedad de nacionales y extranjeros situados" en determinadas zonas, como es el caso del entorno del Campamento de Santa Ana.
Es verdad, por otra parte, que las informaciones publicadas no recogen opiniones de los responsables políticos municipales (ni del equipo de gobierno, socialista, ni de la oposición, el partido popular), y que, al menos, no existen opiniones que perjudiquen, desde el liderazgo social que corresponde a los representantes de los ciudadanos, pero la forma y los conceptos con los que se articulan las informaciones, inducen, sin duda, a fomentar la animadversión social hacia las fuerzas armadas.
También hay que decir que, no en este caso, pero sí en otros, cada vez menos, son las propias fuerzas armadas, a través de acciones de sus miembros las que apuntalan la creación y mantenimiento de opiniones sociales contrarias.
Vale.

lunes 19 de octubre de 2009

Agravante ideológica

En el día de hoy se ha dado conocer la sentencia que condena al autor de la muerte de Carlos Palomino a 26 años de prisión. En la condena se ha considerado el agravante de motivos ideológicos, conforme a lo previsto en el Art. 22.4 del Código Penal, que dice, a este respecto, de modo textual lo siguiente: "Son circunstancias agravantes: (...) 4. Cometer el delito por motivos racistas, antisemitas u otra clase de discriminación referente a la ideología, religión o creencias de la víctima, la etnia, raza o nación a la que pertenezca, su sexo u orientación sexual, o la enfermedad o minusvalía que padezca".
En todas las informaciones de prensa relacionadas con el caso, se alude sistemáticamente a la condición de militar profesional (tropa) del autor material de la muerte, Josué Estébanez. Como ocurre de modo habitual cuando en un suceso las circunstancias de los implicados (en general, los autores) son modificativas respecto a los intereses mediáticos de la información: inmigrante, minoría, policía, militar, etnia... en este caso también.
Recientemente, con motivo del día de la fiesta nacional, durante el desfile de las Fuerzas Armadas se produjeron abucheos al Presidente del Gobierno, atribuidas en algunos medios a familiares de militares. Unir ambas informaciones puede proporcionar un retrato que se transmite a la ciudadanía ligando ultraderecha, cuando no fascismo, con las Fuerzas Armadas.
En este sentido, conviene tener muy en cuenta la opinión de Luis Solana en su blog (http://www.luissolana.com/?p=2335#more-2335). Es cierto, muy cierto, que la mayor parte de los militares, como dice Solana, son conservadores, pero eso no significa que el mismo porcentaje que se consideran conservadores voten a la derecha (en todos sus flancos).
No por ser militar, Josué Estébanez, autor de la muerte de Carlos Palomino, es de extrema derecha o fascista hasta el punto de cometer un asesinato en función de su ideología. En las Fuerzas Armadas no se enseña a los soldados a ser fascistas, en su sentido político o ideológico. Pero sí es cierto que la imagen, heredada del franquismo, que tenemos los ciudadanos del Ejército tiene mucho que ver con que sirva de atracción para individuos normalmente sin grados de instrucción suficientes para desarrollar capacidad crítica, imbuidos de estéticas neonazis.
El conservadurismo (en la línea de Luis Solana) de los militares no impide una cuestión que está verdaderamente interiorizada en todos los niveles de mando: las Fuerzas Armadas están al servicio de la Constitución y de los ciudadanos. Otra cosa es lo que cada funcionario militar vota u opina cuando se quita el uniforme.
Es necesario superar desde la izquierda social y política los prejuicios sobre la constitucionalidad de las fuerzas armadas y evitar que sigan siendo campo abonado para la derecha en cuanto a sus niveles de representatividad e imagen social porque son un instrumento para y del Estado. Las corrientes ideológicas neoconservadoras y neoliberales en las que se ha movido la derecha y en las que se volverá a mover en cuanto se supere la crisis económica tienen como objetivo el adelgazamiento forzado del Estado, y es algo que desde la izquierda ni podemos ni debemos permitir. Las Fuerzas Armadas son un instrumento necesario (el ejemplo de la Unidad Militar de Emergencias es claro, y será seguido en el futuro por muchos países) para el fortalecimiento del Estado.
El hecho de que jóvenes desclasados y desarraigados, atraídos por ideologías y estéticas neonazis se incorporen a las Fuerzas Armadas ha de suponer que desde las autoridades políticas del gobierno se incida en los valores sociales positivos que implica el servicio al Estado (en su concepto político) y ese refuerzo de valores sociales positivos deben contribuir, de modo inequívoco, a disuadir del ingreso en el Ejército a quienes no los comparten.
La realidad del Ejército no es la de los abucheos del Paseo de la Castellana ni la actitud fascista del autor de la muerte de Carlos Palomino, y la izquierda debe, por sentido político, ponerla en valor, asumirla como un instrumento del Estado, porque ante las ideologías neoliberales y neoconservadoras, solamente la socialdemocracia conserva el sentido del Estado en el que refugiar los derechos y deberes de los ciudadanos.
Vale.





jueves 15 de octubre de 2009

Explicar Afganistán (otra vez)

En fechas pasadas, con motivo de la muerte de varios soldados italianos en Afganistán, y en otras fechas anteriores, se ha acusado, por militares italianos y por algunos comandantes afganos, a los militares españoles de no combatir. De estas insidias se hicieron eco en España los periódicos de la derecha, empeñados en hacerle la campaña al PP para llevar a la opinión pública la creencia, falsa creencia, de que nuestro país, nuestros soldados, están en guerra.
Se transmitía, con esas insidias, por un lado una cierta sensación de que el gobierno español daba instrucciones a nuestras tropas que las dejaban indefensas, de manera que las muertes de soldados españoles, cuando se han producido, se han debido en gran parte a culpas del gobierno por no asumir el estado de guerra.
Hoy, cuando se conoce, según informaciones del diario Times, que los servicios secretos italianos pagaron sobornos a jefes tribales de su zona de operaciones para que no les atacaran. O lo que es lo mismo, han pagado a talibanes por no ser atacados. ¿Cuánta parte de ese dinero italiano se ha utilizado por talibanes para armarse y organizarse para atacar a tropas españolas?
Los medios de la derecha, los que hacen campaña por meternos en una guerra que no es tal, ponen en duda que la información de Times sea cierta. Hay que recordar que España está en una misión de la ONU, y la ONU no declara guerras, a nadie.
Vale.

miércoles 14 de octubre de 2009

Cultura Local: acción/inacción política

La vida cultural, referida a las bellas artes, de una pequeña ciudad como Cáceres, no tiene sentido ni referencia sin una decidida acción política desde el Ayuntamiento, claramente diferenciada de otras áreas de gestión, para que la visión de los ciudadanos sea nítida y para que la visión de las actividades culturales sea referente social.
Cuando la acción cultural está asociada al área de festejos, por ejemplo, no existe separación visual en la percepción ciudadana, y eso lleva a que en la mayor parte de las veces, cuando los medios de comunicación realizan encuestas (o lo que sea eso que hacen), toda la actividad cultural se circunscriba a si hay o no conciertos de determinada música.
La acción municipal en materia de cultura debería apostar por realizar políticas de promoción de las bellas artes, pintura, escultura, dibujo, música (entendida como cultura y no como espectáculo comercial de masas, que también). Hasta ahora, desde que en junio de 2007 se terminó con doce tediosos años de política municipal de la derecha más rancia, las actividades culturales en estos campos siguen siendo las mismas, con un continuismo que solamente tiene su explicación en la indolencia.
Es penoso que el Ayuntamiento de Cáceres solamente disponga de una sala de exposiciones (en el Palacio de la Isla) ya que las casas de cultura, distribuidas por barriadas tienen funciones específicas y su utilización en la promoción de artes, pintura y similares complementaria. Esta disponibilidad ínfima es herencia del tedio cultural recibida, pero es necesario cambiar la tendencia. Es inasumible políticamente que se reciban en el Ayuntamiento peticiones de artistas para exponer en Cáceres (vecinos de la ciudad o no) y no se les pueda atender.
No es necesario que el ayuntamiento disponga de inmuebles destinados a ese uso, pero sí es necesario que sea el ayuntamiento el que tenga capacidad, política, de que inmuebles públicos y/o privados, con escasos usos o ninguno no puedan ser destinados a mostrar los trabajos creativos de quienes han hecho del cultivo de las Bellas Artes un modo de vida o un modo de entender la vida.
Crear un censo de lugares de exposiciones habituales (determinados bares o pubs, salas particulares, salas de instituciones públicas) y promover la incorporación a ese censo de espacios no utilizados o infrautilizados es una tarea política que debió acometerse hace mucho tiempo, para evitar la desazón de los funcionarios municipales que han de arruinar los deseos de los artistas de exponer en Cáceres.
Es incomprensible que el hall de la Estación de Autobuses tenga más actividad en este campo que muchos edificios públicos y privados del casco histórico.
Vale.

domingo 11 de octubre de 2009

Cáceres, Urban Screens 2009





Vale.